Es verdad: en la mayoría de las grandes ciudades costeras, los muelles siempre han sido el sitio donde un tío cachondo va a buscar diversión, y en muchos lugares eso no ha cambiado. Tommy, un local bien dotado, está disfrutando del ambiente cuando JD pasa, le cruza la mirada y saltan chispas sin decir nada. En segundos, Tommy lo sigue, paran a hablar un momento y confirman que los dos tienen ganas de un poco de BoyFun.
En nada están en el dormitorio lujoso de JD, besándose a saco, y la larga polla de Tommy se pone dura dentro del vaquero. Cuando ya están con los cuerpos lisos al aire, JD va directo al paquete: le baja el pantalón a Tommy y se mete esa herramienta preciosa en la boca, chupándolo hasta dejarlo tieso del todo. Tommy tiene una polla perfecta para mamar, y JD sabe hacerlo de lujo.
La deliciosa verga sin cortar de JD sale después, brillante de precum, y Tommy le devuelve el favor. Se turnan, se cambian las pollas hinchadas, con el sabor del precum pegado a la lengua. Con el culo de JD pidiendo guerra, se monta encima de su nuevo ligue y se la mete a pelo, subiendo y bajando mientras la polla gruesa de Tommy late.
Pero Tommy quiere más profundo. Lo coge por detrás y la habitación se llena de gemidos mientras su polla húmeda bombea el culo de JD, con sus huevos pesados golpeándole el perineo. Ya boca arriba, con la próstata rozada en cada embestida, JD no aguanta más y se corre, salpicándose la piel lisa. Y enseguida su boca también se traga la corrida salada de Tommy. JD se lo traga y le deja la polla sensible limpia hasta la última gota, y Tommy sabe que hizo bien en seguirlo.