Si el guapo entrenador personal Jared Shaw llamara a tu puerta buscando nuevos clientes, ¿le dejarías pasar? Ya sabes la respuesta. Devin Lewis lo pilla al vuelo: Jared no solo busca un nuevo twink para el gym, busca algo más. Y Devin lo mete dentro.
Para ser justos, aguantan el teatro del “entrenamiento” unos minutos mientras Jared le enseña un par de movimientos, pero en cuanto se quita la camiseta y se le marcan esos músculos, Devin deja claras sus intenciones y propone un poco de BoyFun. Jared está igual de dispuesto—y te hace preguntarte cuántos “clientes” han venido por lo mismo.
Entre besos y manoseo, Jared ya tiene la polla de Devin en la boca. Devin, pálido y delgadito, contrasta perfecto con el cachas en forma, y está claro que a Jared le van los chicos lean y twinky. Su propia polla uncut late en los bóxers cuando Devin le baja el pantalón para probar.
Se intercambian pollas duras, se beben el precum, y pasan al entrenamiento de verdad: Devin se sienta y se deja caer con el agujero desnudo sobre la polla cruda y sin cortar de Jared. La cabalga con las piernas arriba como si estuviera firmando una sesión semanal. Y cuando Jared lo coge por detrás y se la mete más profundo, el trato queda sellado.
Devin empieza a correrse sin control, salpicando el asiento de cuero con una corrida guarra, su culo apretado ordeñando la polla de Jared hasta que Jared tiene que salirse y soltar su leche por toda esa nalga bien follada. No es el entrenamiento tradicional, pero Devin vuelve seguro.