Muchos sabéis lo mortificante que es que el motor te deje tirado y quedarte en la cuneta sin saber qué hacer. Por suerte, el rubio twink Oliver Morgenson no tarda en recibir ayuda: el guapo del barrio, Roman Capellini, se para a echarle una mano. Parece tan perdido con la avería como Oliver… pero eso dura poco.
Con un buen sobeteo al culito caliente, Oliver deja claro que piensa “pagar” el favor. Invitación a casa de Roman y el coche roto se olvida en un segundo: ahora lo único que le importa es el BoyFun. Unos besos, camisetas fuera, y sus cuerpos deportivos hablan por sí solos… igual que los bultos que no paran de crecer.
Oliver le baja los vaqueros a Roman y se pone a currar: huevos grandes, polla larga sin cortar, todo a lametones y mamadas en su boca hambrienta. Van a juego: cuerpos fit, pollas potentes y pasión por una buena chupada. Roman se la devuelve con ganas en la polla dura de Oliver, y pronto los dos están babeando pre-cum.
Cuando Roman asoma el culo por el borde del asiento para que Oliver lo explore con la lengua, queda clarísimo: quiere que lo rellenen. Roman se tumba y aguanta embestidas profundas, con su propia polla rebotando. En cuatro y luego a cucharita, Oliver se lo folla con un ritmo perfecto, entrando y saliendo de su agujerito.
Oliver sale y se va directo a por la cara de Roman, listo para soltarle una buena corrida en la boca. Roman lame la leche del glande sin cortar de Oliver mientras se pone a mil… y termina corriéndose también, salpicándose los abdominales bien marcados. Con un último lametón a la polla ya exprimida de su nuevo ligue, Oliver por fin está listo para llamar al mecánico.