El sexy Carlos Costa está currando fuera, cortando leña para el fuego, cuando llega Josh Cavalin, bien cachondo, para distraerlo del trabajo.
No cuesta nada robarle la atención a este tío sudado, y menos aún convencerlo de pasarlo bien a la sombra con las pollas bien duras.
Unas caricias de Josh, un par de besos tiernos, y los dos machos sin camiseta ya están pensando en otro tipo de “madera”.
La erección de Josh revienta sus slips azul cielo. En cuanto la saca, Carlos se la mete en la boca, chupando la punta húmeda y deslizándose por ese tronco carnoso.
Josh tampoco se queda con ganas: le come la polla a Carlos, la lame y la chupa, y luego se va directo al agujerito que le tiembla entre las nalgas cuando Carlos se tumba y levanta las piernas.
Una invitación abierta que Josh acepta encantado.
Con el culo bien mojado y listo, Josh se la mete despacio por detrás, y después Carlos se empala y se marca una cabalgada deliciosa.
El final cremoso que se montan cuando llegan al límite te va a dejar con ganas de correrte igual.
Vamos, no hay quien no quiera a un tío así para que te maneje la “madera” con esa habilidad.