Con lo exhibicionista que es, no sorprende que cuando el twink de BoyFun está al sol y ve una cámara cerca, lo primero que hace es agarrarse la polla y ponerse a jugar.
A este chico ya lo conocemos bien: en cuanto tiene ocasión de sacarla y soltar una buena carga, se pone duro al instante y listo para divertirse.
Como ves, la tiene ya tiesa dentro de esos shorts apretadísimos. Con un poco de provocación, se queda sin camiseta y mete la mano para tocarse con su juguete favorito.
Mira cómo asoma el glande por la tela, la carne rígida pidiendo roce. A cualquiera le encantaría hacer más que pajearle, pero él sabe perfectamente cómo correrse solo.
Desnudo, salvo por los calcetines, se pone manos a la obra: bombea la polla en el puño, levanta una pierna para enseñarnos ese culito caliente mientras las pelotas se balancean.
Se sienta en el banco y se coloca como invitando a que alguien venga a follarle el culo mientras él sigue dándole a esa polla depilada.
Y claro, tiene mucho para soltar: la carga blanca sale a chorros y le deja un desastre caliente por el cuerpo tatuado, y a los que miramos nos entran ganas de acabar igual.