Evan Ryker solo quiere correrse, pero compró por error condones demasiado pequeños para su pollón. A menos que su colega Oliver Morgenson encuentre una solución, Evan tendrá que pasar de su novia… o buscarse otro plan. ¿Es una excusa para que el amigo le ofrezca un poco de BoyFun? Puede ser, pero a Oliver le va. Con curiosidad por ver lo bien dotado que está Evan, lo mira sacar ese monstruo de los vaqueros ajustados, ya palpitando y listo. Evan, bastante de mente abierta, deja que Oliver le agarre esos centímetros y se la pajee para comprobar el tamaño, pero le pone más cuando su colega le planta los labios en la cabeza gorda e hinchada y prueba el preseminal que asoma por la punta. Evan podrá decir que le tiran más las tías, pero en cuanto entran al dormitorio devuelve el favor sin pensarlo y se pone con la herramienta de Oliver. Para un tío que se llama hetero, chupa polla de lujo—normal, los tíos saben lo que gusta. Con su rabo enorme pidiendo soltar una carga y Oliver encantado de ayudar, Evan apunta al agujero apretado de Oliver… bareback, claro, porque no tiene condones de su talla. Oliver levanta el culo, abre las nalgas y Evan se mete despacio en su agujero calentito. Evan se recuesta y deja que Oliver cabalgue su polla, con los huevos rebotando a cada embestida. Oliver se acerca al nirvana, pajeándose a toda velocidad mientras Evan se lo folla duro y le da en la próstata hasta que se corre a chorros sobre su cuerpo atlético. Evan no tarda en seguirle, se la pajea y empapa a Oliver con una corrida guarra de top. Su novia quizá se lo esté perdiendo… y Evan probablemente repetirá ahora que sabe lo bueno que está el culo de su colega.