Los rubitos Angel Abell y Alpan Stone pasan el día por el centro, tomando el sol y haciéndose selfies para sus redes… pero la diversión de verdad empieza cuando vuelven al dormitorio.
En cuanto caen en la cama, todo se pone más guarro: manos por todas partes, besos intensos y lenguas peleándose.
Con sus cuerpos lisos pegados, Angel no tarda en fijarse en la polla larga y deliciosa que Alpan lleva marcada en sus calzoncillos de colores. Angel sabe chupar de lujo, y enseguida se pone a trabajar esa buena verga.
Y Alpan también viene con hambre: cuando le toca, le devuelve el favor, lamiendo la punta y subiendo y bajando con los labios por el tronco duro y resbaladizo.
Podrían tirarse horas a mamársela, pero con el culito de Alpan pidiendo guerra, Angel se la mete en bareback y se lo folla por detrás.
Luego Angel quiere que lo rellenen a él. Alpan le ofrece esa polla enorme y Angel se sienta encima, deslizándose y rebotando a gusto.
Su polla va dando golpes mientras su agujero aprieta y ordeña la verga dentro… normal que no aguante más.
Un último cambio de postura y llega el final que los dos querían: follando a cucharita, Alpan se corre sobre su propio vientre, la leche caliente le cae por el costado. Y el remate viene con unos chorros frescos de crema twink directo a su carita.