En su mayoría, las estrellas de televisión de la realidad tienen tres cosas en común: beber, luchar y follar. Steven Daigle, fresco de su punto en el Gran Hermano, está bien versado en los tres. Así que cuando él y Trystan Bull comienzan a un juego de bebidas amigables de lucha armada de bajo riesgo, Steven decide subir el ante para el perdedor. Esto, por supuesto, es una apuesta del tonto, y al final, Trystan está muy contento de presentar a Steven a una realidad completamente nueva: Cuando te metes con el Toro, consigues los cuernos... y una gran polla en tu boca.