Cuando cierra los ojos con un extraño a lo largo de la calle, Andy está intrigado. Hay algo sobre este tipo, su cálida y acogedora sonrisa, la forma en que parece perdido en sus auriculares, bailando en la esquina sin importar quién ve. Andy no puede evitar preguntarse quién es, y qué hay dentro de esos vaqueros. Resulta ser bastante. En su apartamento, Andy lucha por encajar la polla grande y gruesa de su nuevo amigo Jasper en su agujero apretado. Effort es recompensado ya que el golpe profundo e implacable de Jasper lleva a ambos niños a un poderoso orgasmo, y Jasper se deja lamer su propio semen de la grieta de Andy. Sólo una prueba más de que la espontaneidad paga, porque las mejores experiencias en la vida son siempre sin planear.