Con Nicohals y Archer aún atrapados en un reino alternativo, Brogan y Rob están tratando de averiguar cómo traerlos de vuelta a casa con seguridad. Cuando se enteran de que los chicos están tratando de llegar a ellos, ellos idean un sistema de comunicación con las luces de Navidad. El mensaje es claro: el sexo es la única manera de salvarlos. Rob cae de rodillas y traga la enorme polla de Brogan con la esperanza de romper la maldición que mantiene a sus hijos lejos de casa. De repente, Archer y Nicholas se materializan en el salón. Reunidos, los cuatro comparten un momento emocionalmente caliente para celebrar.