Kevin Crows lleva todo el día aguantándose y ya va siendo hora de correrse. Lo tiene todo listo: iPorn y la mano dentro del pantalón. Solo hay un problema: no tiene inspiración. Su imaginación no le basta, así que busca algo más tentador. Y ahí está Dominic Pacifico, currando duro en el jardín, empapado de sudor con el calor de la tarde. Kevin lo mira a escondidas por la ventana hasta que Dominic lo pilla espiando. A partir de ahí es evidente que ninguno puede apartar la vista del otro, así que Kevin lo invita a pasar para “relajarse”… o para echarse una buena follada, según se mire. Dominic acepta y en nada está de rodillas con la polla durísima de Kevin en la boca, babeándola y dejándola bien preparada. Luego Dominic se lo monta encima en el sofá mientras Kevin sube al límite y acaba explotando sobre él, dejándolo pringoso y haciendo que Dominic se olvide del curro de fuera.