El curro duro tiene premio: Cameron Jackson por fin cobra un buen cheque después de recorrer el país persiguiendo futbolistas cachondos para pillar sus momentos más íntimos. Pero Cameron no tarda nada en volver a pensar en sexo… y enseguida su pollón se lleva toda la atención, en parte gracias a su mejor colega, el guapísimo Sebastian Stone de rizos irresistibles.